
...Cerré la puerta tras de mi con un leve suspiro y miré a todos lados del largo pasillo. Aquel día se presentaba como otro día cualquiera. Habitual, monótono y divertido.
Me dirigí a las escaleras, que se encontraban cerca de mi piso y las descendí a paso acelerado, como de costumbre. Podía usar el ascensor pero no me apetecía, de hecho, nunca me ha apetecido usarlo.
Cuando descendí a la segunda planta, algo llamó mi atención. Un olor que se imponía sobre todos los demás. El olor de un perfume femenino, una fragancia bastante agradable, no parecía tan cargada ni tan agobiante. Mientras degustaba aquel olor su portadora, una chica joven, subía las escaleras cogeando con una muleta mientras agarraba con la mano que le quedaba libre a lo que parecía ser su hija. Pese a que era una mujer bastante guapa y joven, e incluso algo mas que guapa para su edad, no me detuve a mirarla demasiado, principalmente porque podía dar a entender intenciones insospechadas. Asique de la forma más caballerosa posible me retiré un poco mientras la correspondía con un breve saludo y una leve sonrisa.
Ya ha pasado más de un mes, y nos seguimos encontrando a la misma hora del día y la misma fragancia marca su recorrido desde la entrada hasta su piso como si de unas huellas se tratasen.
Me parecía curioso, pero el aroma llegaba hasta la planta baja,era impresionante hasta donde alcanzaba su perfume. Una de muchas veces a ella se le calló una moneda asique procedí a recogerla siguiendo el ideal de "no te agaches tu, ya voy yo a por ella". La mujer agradecida me miró, me sonrió y me dió las gracias y nuevametne continuamos nuestros recorridos como si nada.
Yo sabía y sé, que aquella mujer ocultaba algo más que una agradable sonrisa y un potente perfume. Era demasiado joven para tener una hija y me preguntaba como se sentiría por dentro. Me preguntaba como lo estaría pasando, cuales serían sus luchas o sus victorias o cuantas caras podría llegar a mostrar a lo largo del día a distintas personas y en distintas circunstancias. Mientras salía del bloque de pisos me preguntaba cual de todas sus caras me habría mostrado la señora moneda.

Puf! Me ha gustado mucho esta historia! Es verdad lo de las caras, yo misma pienso en cual me voy a poner mañana...
ResponderEliminarLa foto la has hecho ttu? Mola mucho!
:3 si es un punto curioso en las relaciones humanas.
ResponderEliminarLa foto?nah ojalá, la encontré en el devian art haciendo el mono un rato :3